“Si no hubiese estado en el Refugio sería otra persona, habría optado por otro camino, delincuencia por ejemplo. En cambio recibí valores, me enseñaron a ser independiente.” Enrique Flores, egresado del Refugio de Cristo.

Orgulloso de la vida que ha construido, Enrique es padre de familia y trabaja hace 20 años en la Universidad de Playa Ancha realizando una labor que lo apasiona. Este hombre de 50 años es un egresado del Refugio de Cristo, llegó a él en el año 1968, tras la pérdida de sus padres cuando tenía 13 años. Los últimos años de infancia y su adolescencia la vivió en el hogar de calle Santiago Severín, en Valparaíso, ahí participaba del coro y de actividades deportivas, lo que llenó esta etapa de buenos recuerdos.