Un día lleno de emociones y entretenciones fue lo que vivieron todos los niños y niñas del Refugio de Cristo en su paseo anual de fin de año en el Centro La Higuera. El reencuentro de hermanos y hermanas, de amigos de diferentes Refugios y de todo el personal que trabaja día a día con los pequeños fue la nota emotiva de este día tan esperado por todos. Y gracias a la colaboración constante de quienes nos apoyan como socios y benefactores, este año los niños contaron con diversiones tales como juegos inflables, animación de magos y payasos, carritos de palomitas y algodón de azúcar, además de todas las actividades propias del mejor de los paseos de fin de año. Una verdadera fiesta que los niños seguro no olvidarán.